Queridos amigos:
Al finalizar los actos con motivo de la XXXVI Semana de la Familia me viene a la mente y al corazón un inmenso gracias a Dios por todos los regalos recibidos.
Un gran gracias a Dios porque un año más la realización de los diversos actos han supuesto un momento de oración, reflexión y diálogo entorno a la importancia de la familia como “iglesia en misión”. Oración, reflexión y diálogo que consolida las acciones evangelizadoras que se vienen haciendo en las parroquias y movimientos y a abrir nuevos caminos para la evangelización de las familias y desde las familias.



