Donde haya oscuridad, pon tú la luz
Estamos llamados a ser luz. Pero cuando las dificultades aprietan y el sufrimiento se hace presente, a veces se nos apaga hasta la ilusión por vivir. Te ayudamos a descubrir que, en medio de cualquier angustia o contratiempo, puedes remontar tu vida e incluso estar alegre. Conociendo tus talentos, siendo realista con tu situación, recurriendo a las personas que te quieren y aferrándote a Dios, todo cambia.
Por Isis Barajas e Isabel Molina E.
Se aproxima la Navidad y en el corazón de muchas personas anida la desilusión. No hay nada que celebrar –se dicen– y sí mucho que lamentar… Muchas familias, demasiadas, siguen con todos sus miembros en paro, otras han perdido su casa, algunas incluso viven enfermas y no cuentan con la ayuda que necesitarían. La cara amarga de la crisis y del sufrimiento se hace palpable en muchas personas que sienten como si una nube negra se hubiera instalado sobre sus cabezas y no les deja ver la luz del día… Pero, ¿de verdad no hay nada que podamos hacer ante la situación de negatividad que nos rodea? ¿De verdad que nuestra felicidad depende de que quien gobierna nos proporcione una solución a nuestros problemas? ¿De verdad que no hay nada que celebrar cuando esta Navidad vuelva a nacer para cada uno de nosotros el Niño Dios?
En medio de tanta incertidumbre, aparecen destellos de luz. Una luz que proviene de personas, con nombre y apellido, que un día, en medio del sufrimiento o ante situaciones que parecían no tener una salida, se atrevieron a navegar sin esperar a que los vientos estuvieran a su favor. Desplegaron toda su tenacidad y comenzaron a trabajar sin descanso por sus proyectos e ideales. Todos ellos, cada uno a su manera, han ido dejando una estela de luz y hoy nos sirven de motivación para creer que tú y yo también podemos. Ellos son Teresa Perales (nadadora paralímpica), Nicolás Fernández (creador de la Fundación Valora), Miguel Ángel Ruiz (misionero salesiano en Pakistán), Mónica Deza y su hijo Pablo García-Deza (testimonios de cómo ser feliz en medio de la enfermedad), Justo Gallego (constructor de una catedral) y Ezinne Ukagwu (promotora de un centro rural para el desarrollo de la mujer en Nigeria). Sus historias las encontrarás en la versión PDF de la revista. Son solo un puñado de personas, entre muchas más, que con su estilo y sus retos propios, nos ofrecen una razón para creer que sí se puede. ¿Pero cómo dar ese salto del “imposible” al “sé que yo puedo”?
Con los pies en la tierra
Ana Ozcáriz, directora del grado de Psicología de la Universidad Francisco de Vitoria, afirma que el impacto


